Diario de actualidad jurídica de Lex Nova • Sábado 25.Mayo.2013

La mayoría del Congreso de los Diputados se ha mostrado hoy a favor de una moción de CiU que, entre otras medidas, propone la creación del delito específico de violencia urbana, así como de una nueva definición del delito de alteración del orden público y atentado.
A falta de la votación de mañana en el pleno del Congreso, el PP ha anunciado durante el debate su apoyo a una iniciativa que, en líneas generales, coincide con el anuncio del Gobierno de un endurecimiento del Código Penal para atajar "la espiral de violencia" que protagonizan colectivos antisistema con técnicas de "guerrilla urbana".
No obstante, el texto ha suscitado el rechazo del resto de grupos parlamentarios, que han alertado del peligro de limitar derechos fundamentales como el de reunión o manifestación.
La moción propone también una nueva regulación de las circunstancias agravantes en los actos de violencia urbana, como el uso de explosivos o líquidos inflamables, el lanzamiento de objetos contundentes o el porte de objetos peligrosos y contempla la prisión provisional como medida cautelar.
Asimismo pide una tipificación específica de la difusión de cualquier tipo de información que tenga por objeto organizar o promover la participación de actos de alteración del orden público, siempre que sean constitutivos de delito.
De forma paralela, solicita una actualización del catálogo de infracciones y sanciones para adaptarlos a las nuevas conductas, como
Para CiU, también se hace necesaria una modificación de la Ley Reguladora del Derecho de Reunión con la finalidad de "armonizar" el legítimo ejercicio de este derecho constitucional con una "más eficaz protección" de la seguridad ciudadana y del orden público.
En defensa de la iniciativa, el diputado de CiU Jordi Jané ha asegurado que es necesario "amparar" a los ciudadanos que legítimamente ejercen el derecho de manifestación pero son perturbados por quienes pretenden aprovechar este derecho para alterar el orden público.
"Se trata de medidas legislativas para aislar a los grupos que utilizan la violencia, actúan de forma planificada, que buscan crear el caos y el daño al patrimonio público y privado", ha asegurado.
En esta misma línea, el diputado del PP Conrado Escobar ha negado que la reforma del Código Penal en la que trabaja el Gobierno sea una apuesta por un "estado policial", sino que trata de buscar el equilibrio entre seguridad y libertad.
No está en absoluto de acuerdo el diputado del PSOE Pedro José Muñoz, que considera que la iniciativa trata de "vincular" el ejercicio de los derechos ciudadanos con actitudes delictivas que ya están previstas en el ordenamiento jurídico.
"No es bueno utilizar el Código Penal como contención del ejercicio de los derechos ciudadanos", ha alertado.
Más allá de la violencia urbana, el grupo parlamentario catalán también coincide con el Gobierno en que es necesario un cambio legislativo para combatir la multirreincidencia en los pequeños delitos y las nuevas formas de criminalidad.
Apuesta por endurecer las penas para los ladrones de cable de cobre, de forma que se tenga en cuenta no solo el valor de la mercancía sustraída, sino el "perjuicio social" causado en los servicios e infraestructuras afectados.
También pide que se contemplen específicamente los delitos en establecimientos abiertos al público como joyerías, comercios o almacenes y castigar con más dureza los butrones, túneles y alunizajes.
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